Las personas bajo la influencia de este Angel amará la música, lo poesía y la filosofía, comprenderá que gracias a estas artes se aproximará a lo verdadero.
Para Invocarlo:
Atributo: Este trono se invoca para combatir cualquier sufrimiento del espíritu. Muchas veces la depresión, la tristeza y algunas enfermedades tienen su origen en un conflicto espiritual. También nos ayuda contra las fuerzas negativas enviadas por otras personas. Protege nuestro espíritu de todo mal. También puede ayudarnos a desvelar nuestro destino y revelar grandes acontecimientos a través de los sueños y visiones. Esta esencia permite conocer el gran misterio del mundo y no solo podrá contemplarse además podrá comprenderse al instante. Lauviah revela esa gran verdad y aquel que llega a conocerla la tendrá como cierta y para él será eterna.
Es útil para las personas que luchan entre dos tendencias, una superior y otra inferior, una vez que las superiores venzan a las de abajo podrán conciliar el sueño y obtendrán el descanso.
Lauviah produce revelaciones durante sueños. Es en estos sueños cuando se pueden contemplar esas visiones antes mencionadas y efectuar los descubrimientos. Esos conocimientos e ideas se encontrarán ahí al despertar. Bien canalizada esta esencia llevarán al individuo a alejarse de bajas pasiones y acercarlo a la trascendencia.
Es por tanto que también domina la alta ciencia y los descubrimientos.
Lo que otorga:
- Retorno de antiguos afectos; reanudación de antiguas amistades.
- Dormir bien por las noches, vencer el insomnio.
- Revelaciones oníricas.
- Inspiración para ejercitar en el periodismo, la literatura, la filosofía, la poesía..
- Discernimiento de lo falso.
Programa-Lección: Superación de traumas y deudas del pasado.
SALMO PARA INVOCARLO: Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.
"De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga."Salmo 8, versículo 2 |